
Habitaba en mi la garúa,
resvalaba lentamentete
por mis ojos,
como hormigas de brillante
coraza,
caminaban al encuentro
de mi alma.
Surimiri
de pétalos
de canela en rama,
de lluvia de versos,
de besos de plata.
Calabobos en mi piel seca
buscando un surco de alegria
abriendo miles grietas de astio
arañando la puerta
del alma.
Blancos los conjugones de mi esperanza
mis manos quisieran bordar
las ilusiones en sus cuatro esquinas
o coser a las orillas
cascabeles de risas y cantares.
Ser hijuela, colchón blando
para la tristeza,
voltear mi alma y dejarla muda,
recobrar la alegria ;
matar la pena
descubrir mil
mares de soles,
de olas amarillas
en cada muslo
de mi exstencia.
Agrupar la caballeria
de adivinanzas
y descubrir
la palabra secreta,
aquella que no encuentro:
para llegar
a tu banco
a tu cerca
a tu acera.
!No quiero ñampearme
en tus latidos
ni ser la laucha
de tus sesos
ni la costurera fiel
de tus remiendos
en un corazón sin latidos
sin amores
sin secretos.
Quiero ser lo indubitable de tu vida
LO INCONTROVERTIBLE
lLo innegable...
LO QUE ACECHA
LO QUE SE ADIVINA
LA COSTURA DE TUS REZOS
EL PAN DE TU HAMBRE
LA DICHA DE TUS MANOS
LA COSTUMBRE DE TUS PALABRAS
EL PRIMER CÁPITULO
Y EL ULTIMO
DE UN AMOR QUE ESTÁ
RESGUARDADO
EN LOS PILEGUES DE TU ALMA
QUE TE ESTÁ MATANDO.

No hay comentarios:
Publicar un comentario