
Me recuerda el verano:
A siesta de grillos,
De luz temprana
De uvas que
Se funden
Con la tierra
Pámpanas de plata
Y de oro viejo.
A miel sobre la tostada en la mañana
A la horchata que resbala en mis dedos
A sangría, a pan recién amasado
A rayuela
A goma saltarina entre mi falda
Y unos pies que bailan a niñez
Dormida
Bazoca, chicle de verano
Helado de fresa entre mis dientes,
Aroma a infancia en un Madrid
Apagado de colores
Y el gris en el cielo de repente.
Me recuerda a trigo amarrado
A la soga
De aquellas ilusiones,
A la red de peces
De un mar bravo
A mar
A sal
A algas en el pelo
En mi mente.
Arena fina,
A castillo destruido
En un instante
La mar
Quería construir su nido
No supo
Que su alma es muy grande
Al crujir de barquillos
En el Retiro
A marionetas
Los domingos
En el parque,
Escondidas están mis ilusiones
No quieren morir en la
Esquina de mi calle.
El verano me recuerda
A primos
En el campo
Un camino de vías
De hierro viejo
Nuestros pasos en la
Mañana fría
Buscando
Lagartijas
Y renacuajos.
La luz de la tarde en mi cama
Una ventana abierta
Y las golondrinas
Un libro abierto
Una sábana blanca
Un regazo de amor
Que no ha llegado...
El verano me recuerda niñez
Y juegos
Adolescencia
De días y noches
A la madurez donde el verano
No alquila ventanas
Por que se fue a vivir a otra acera
A otra calle

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